"Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto."— Eclesiastés 4:12
El matrimonio no es un contrato humano para la felicidad temporal, sino un Pacto Sagrado diseñado para reflejar el amor entre Cristo y Su Iglesia.
En este ministerio buscamos edificar hogares sólidos, cimentados en la Sana Doctrina y fortalecidos por la Gracia. No caminamos solos; entendemos que solo cuando Cristo es el centro, el cordón de tres dobleces permanece inquebrantable ante las pruebas de la vida.