Devocional Diario

Oración ilimitada

"Lucas 18:1"

Oración ilimitada

"Es necesario orar siempre" (Lucas 18:1).

La oración nunca debe limitarse a ciertos momentos, lugares o circunstancias.

De niño me enseñaron a orar con la cabeza inclinada, los ojos cerrados y las manos juntas. Incluso de joven, creía que esa era la única forma aceptable de orar.

En mi época de seminario, canté en un cuarteto que viajaba por varias iglesias de Estados Unidos. La primera vez que viajé con ellos, tuvimos una reunión de oración en el coche, y el conductor oró con los ojos abiertos. Todos nos alegramos de que lo hiciera, pero me preguntaba si Dios realmente escuchó su oración.

Desde entonces he aprendido que orar con los ojos cerrados ayuda a evitar distracciones, pero no es un mandato bíblico, ni tampoco la mayoría de las demás limitaciones que la gente suele imponer a la oración. Por ejemplo, algunos quieren limitar la oración a cierta postura, pero la Escritura habla de personas que oran de pie, sentadas, arrodilladas, mirando hacia arriba, inclinándose y levantando las manos.

Algunos intentan limitar la oración a ciertos momentos del día, como la mañana o la tarde. Pero en la Biblia, la gente oraba en todo momento: mañana, tarde, tres veces al día, antes de comer, después de comer, al acostarse, a medianoche, día y noche, en la juventud, en la vejez, en los momentos de angustia y en la alegría.

De igual manera, la Escritura no limita el lugar ni las circunstancias de la oración. Habla de personas que oraron en una cueva, en un aposento, en un jardín, en la ladera de una montaña, junto a un río, junto al mar, en la calle, en el templo, en la cama, en casa, en el estómago de un pez, en la batalla, en la azotea, en una prisión, en el desierto y en una cruz.

La cuestión es clara: no existe un modo o tipo de oración correcto y específico, y la oración no se limita a tu ubicación ni a tus circunstancias. Debes orar siempre. Esto incluye cualquier tipo de oración, sobre cualquier tema y a cualquier hora del día o de la noche.

Sugerencias para la oración

Haz una lista de tus planes, pensamientos y preocupaciones actuales. ¿Has orado por cada uno de ellos? Comprométete a compartir cada aspecto de tu vida con Dios.

Para estudio adicional

Lea el Salmo 136. Observe cómo el Señor está íntimamente involucrado en la vida de su pueblo.

Tomado de los devocionales diarios de Ministerio Pastoral.
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