Reconociendo la fuente última de todo
“Dando gracias al Padre con gozo” (Colosenses 1:11-12).
La acción de gracias gozosa reconoce a Dios como el dador de todo buen don.
El vínculo inseparable entre el gozo y la gratitud era un tema común para Pablo. En Filipenses 4:4-6, dice: «Regocijaos en el Señor siempre; otra vez digo: ¡Regocijaos!... No estéis afanosos por nada, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias». Les dijo a los tesalonicenses: «Regocijaos siempre; orad sin cesar; dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5:16-18).
Cada vez que Pablo expresaba su agradecimiento y animaba a otros a expresarlo, se cuidaba de no atribuir a los hombres las gracias que solo se debían a Dios. Por ejemplo, en Romanos 1:8 dice: «Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo por todos vosotros, porque vuestra fe se divulga por todo el mundo». Agradeció a Dios, no a los creyentes romanos, porque sabía que la fe es un don de Dios.
Eso no significa que no puedas agradecer a los demás por las bondades que te muestran, pero al hacerlo debes entender que son instrumentos de la gracia de Dios.
Darle gracias demuestra humildad y reconoce su legítimo lugar como Señor Soberano y dador de toda buena dádiva y don perfecto (Santiago 1:17). Quienes rechazan su señorío y se niegan a darle gracias incurren en su ira (Romanos 1:21).
Solo quienes aman a Cristo pueden dar gracias de verdad, porque Él es el canal por el cual se expresa la gratitud al Padre. Como dice Pablo en Colosenses 3:17: «Todo lo que hagáis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de él a Dios Padre». Hebreos 13:15 añade: «Por tanto, ofrezcamos continuamente a Dios, mediante [Cristo], sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre».
Como alguien privilegiado por conocer al Dios de toda gracia, sé generoso en tu alabanza y agradecimiento hoy. Considéralo todo como un regalo de su mano para tu gozo y edificación.
Sugerencias para la oración
Recita el Salmo 136 como oración de alabanza a Dios.
Para estudio adicional
En el Salmo 136, enumera las cosas que motivaron la acción de gracias del salmista. ¿Cómo puede ese salmo servirte de modelo para tu propia alabanza?